Opinión "Acebes no abandona la Secretaría General del PP, es que no le quieren más"Paco Cenalmor reflexiona sobre la figura del diputado popular abulense. Hace 53 días. (13/05/2008 18:37:02) Noticias relaccionadasEste observador de la realidad que les habla, lenguaraz y desconsiderado como es por naturaleza con la pamplinería y la componenda, ya deseó en los prolegómenos electorales una caritativa derrota para el Partido Popular que curase su infección de necedad y furia, permanente durante toda la pasada legislatura. Cumplidos esos humanitarios propósitos, llega ahora el momento de la poda y aclareo entre los dirigentes de esa derecha montaraz, intempestiva y sotanera. Así, el temido día de las alabanzas ha venido a arropar de bendiciones a Ángel Acebes. La exaltación de su compromiso, su lealtad y su honestidad, escondían la verdadera dimensión de su inconveniencia política: ahora sí, y por fin, reconocida hasta por su propio partido. Esta unanimidad en los buenos deseos, para con su "privada vida futura" pese a su condición de diputado, tiene una dimensión trágica; desvela, que las verdaderas intenciones del halago esconden el alborozo que esa general aceptación encuentra en su abandono de la política. Engañan quienes proclaman la generosidad de su renuncia a la Secretaría General; más bien se trata de la finalización de su tiempo político, un tiempo generosa, dilatada e inmerecidamente disfrutado: no es que abandone la Secretaría General del PP, sino que no le quieren más. Este es un caso singular, el de un personaje que más que "haber sido" casi todo en política ha "estado puesto", y a grandes ratos simplemente expuesto en determinados sitios: la veracidad de sus actos y de sus opiniones ponen en severa duda el sentido mismo de su "existencia política". Y se sabe, que sin la percepción de uno mismo, sin ese encontrarse y reconocerse que define la existencia humana, más que determinación y presencia del ser lo que hay es un estar perdido: un estar extravagante. La pérdida para la política de Ángel Acebes, a quien invariable y simbólicamente mi imaginación representa siempre con alas, en poética y candorosa imagen de su nombre, será con todo especialmente sentida por los programas de humor político; la cadena TV3 catalana, intuyendo el vacío que se les avecinaba lanzó una campaña para salvar a Acebes. ¿Qué tipo de poderosa referencia es la que hace conformar los rasgos de este arquetipo?, creo que ya ha quedado apuntada, es la incógnita metafísica: la sorpresa ante un personaje de la vida real que manifiesta los rasgos de un ser de novela, tan real como la de Bienvenido Mister Chance. Como un personaje de novela, Acebes ha resultado una caricatura de la alienación política del hombre contemporáneo. Con un procedimiento embaucatório, en el que todos jugaban de farol, el entonces Obispo Cañizares le hizo crear la Universidad Católica de Ávila; tiró la Real Fábrica de Algodón del siglo XVIII, acuciado por la manipulación y las campañas de El Diario de Ávila, instigadas personalmente por la incultura y la zafiedad de su Director y el Redactor Jefe. Como Ministro de Interior, en el mayor atentado terrorista de nuestra historia reciente, hizo el ridículo más inhumano diciendo lo que le mandaban, sin que al día de hoy demuestre saber ya qué era realidad y cuál fue la ficción. Su última obra en Ávila, el edificio de los juzgados, con la mole informe y desmesurada, gris y canalla que se yergue sobre todo el caserío intramurallas, debe rematarse para la memoria venidera con un rótulo bien visible: ANGEL ACEBES ME HIZO, SIENDO MINISTRO DE JUSTICIA. Termino con las últimas palabras de la novela de Kosinski, Bienvenido Mister Chance, pero referidas al momento en que Acebes comunicó su retirada: "Ni un solo pensamiento turbó la mente de Acebes. La paz reinaba en su corazón" Paco Cenalmor Artículo de opinión narrado en la Cadena SER de Ávila, Hora 19, el 9 de mayo de 2008. |